La familia Cañedo, pionera de la radio en Puebla, con transmisiones desde 1939.
Como político, Rafael Cañedo Benítez casi alcanzó todo, solo la muerte impidió que pudiera ser gobernador.
Ricardo Morales Sánchez
Hablar de Rafael Cañedo Benítez es, sin duda, uno de los personajes más importantes del siglo pasado en Puebla. Un auténtico “gigante”.
Nacido en el año de 1942, abogado de profesión, Rafael Cañedo Benítez heredó de su padre la pasión por la radio.
Roberto Cañedo Martínez, adquirió en 1941, la primera estación de radio que existió en Puebla, la XEHR, la cual entró en funciones en el año de 1939.
Cañedo Martínez, nos cuenta su nieto Rafael Cañedo Carrión, dueño de la estación de radio 102. 1 de FM, La Tropical Caliente, ni siquiera tenía conocimiento sobre la radio o el periodismo, era agente de ventas de la agencia Funeraria “Gayoso” de la Ciudad de México, su abuelo se encontraba encargado de la plaza de Veracruz y recibió la orden de abrir una sucursal en Puebla y fue así como se trasladó a esta ciudad.
Ya en Puebla, Cañedo Martínez alternó su función de agente funerario, con el periodismo precisamente en la HR, estación que dos años después adquirió y que hasta la fecha es propiedad de sus descendientes, siendo su hijo, Rafael Cañedo Benítez, el empresario más destacado de la radio poblana.
Rafa Cañedo Carrión, su hijo, nos cuenta cómo su padre se hizo del control de la HR: “Ninguno de mis tíos se interesó por la radio, esa es la verdad, cada quien ya tenía su carrera y sus propios negocios; incluso, mi papá, él era abogado y tenía mucha fama en su despacho, le iba muy bien, era muy reconocido, junto con Carcaño y otros amigos suyos. Mi abuelo decidió retirarse de la radio y les preguntó que quien se quería hacer cargo de la estación y nadie quiso, solo mi papá se interesó y comenzó a trabajar en ella a mediados de los setentas, poco a poco comenzó a transformar la estación en un grupo sólido al adquirir la “Chica Musical” y así hasta formar el grupo radiofónico más importante de Puebla e incluso con una estación en Oaxaca”.
El “reino” radiofónico creado por Rafael Cañedo se consolidó durante toda la década de los ochentas, teniendo entre sus filas a tres de los mejores periodistas poblanos, Enrique Montero Ponce, Jesús Manuel Hernández y por supuesto, Javier López Díaz.
A mediados de la década de los ochentas, Cañedo, relata su hijo, con la visión que lo caracterizaba, decidió que era momento de hacer alianzas nacionales con otros grupos radiofónicos, eligiendo al Grupo ACIR de Francisco Ibarra, quienes en ese momento eran el emporio de estaciones a nivel nacional, más importante del país.
Tan importante era el entonces Grupo ACIR, que Francisco Ibarra, nos cuenta Rafael Cañedo Carrión, se encargó de invitar al entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, Carlos Salinas de Gortari a inaugurar las nuevas instalaciones del Grupo ACIR Puebla, un 5 de mayo de 1988, la macro plaza en la colonia Las Hadas.
Si como empresario radiofónico Rafael Cañedo Benítez fue un hombre de éxito, con más de 9 estaciones de radio en Puebla, Atlixco, Tehuacán y Jalapa, como político tuvo una carrera por demás vertiginosa, solo mejorada por el actual gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier.
En un lapso de 15 años, Cañedo Benítez fue, regidor, presidente del Comité Municipal del PRI en Puebla capital, diputado local, diputado federal, presidente municipal, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI y senador de la República, solo la muerte pudo frenar su vertiginosa carrera, la cual lo enfilaba como el posible sucesor de su amigo, el entonces mandatario, Melquiades Morales Flores.
Todos los puestos que ocupó Cañedo en el servicio público fueron de elección popular y jamás sufrió una derrota.
Así pues, adentrémonos a conocer de fondo, la vida, el actuar político y empresarial de un verdadero “Gigante Poblano”, Rafael Cañedo Benítez.